El sector textil y la construcción, los que más tarde cobran

Tiempo medio de cobro de facturas

A pesar de que el tiempo medio de cobro de facturas ha mejorado ligeramente para las pymes, el retraso a la hora de cobrar las facturas sigue siendo preocupante, convirtiéndose en un grave problema al que las empresas deben continuar enfrentándose.

Según el informe de Cepyme incluido dentro del Boletín de Morosidad y Financiación Empresarial que corresponde al primer trimestre del año, entre los sectores más afectados por los retrasos en el cobro de las facturas encontramos el sector textil seguido de la construcción.

El plazo medio de cobro presenta mejoras respecto a años anteriores, quedándose en la actualidad en los 80,7 días de media, que aún son 20,7 días por encima de la legalidad vigente. Esta media se ve ampliamente superada en el caso de las pymes textiles, situando el plazo medio de cobro de sus facturas en 95,2 días, 3,7 días más que en el último trimestre de 2013.

Por otro lado, en el caso de las pymes de la construcción, el cobro de las facturas se sitúa en 94,7 días de media, mientras que en el anterior trimestre lo hacían cinco días más tarde.

Ligeras mejoras

A pesar de las ligeras mejoras, el retraso en los cobros de las facturas sigue perjudicando de manera directa a las pequeñas y medianas empresas, ya que son las que menos margen de maniobra tienen debido a que cuentan con menos recursos de tesorería para afrontar los pagos, convirtiéndose en las que más han sufrido durante estos años los efectos de la crisis.

Conclusión

Ante esta complicada situación a la que se tienen que enfrentar las pymes habitualmente, Corfisa sigue apostando por ayudarlas a financiar su actividad, haciendo hincapié también en dar liquidez a los sectores textil y de la construcción, que son a los que más afecta el retraso en el cobro de las facturas.

A través de sus servicios de descuento de pagarés, anticipo de facturas y descuento de letras, con Corfisa, las empresas podrán obtener la liquidez que necesitan sin esperas ni retrasos en los cobros, y sin aumentar en ningún momento el riesgo bancario, convirtiéndose con todas las ventajas que ofrece, en el mejor apoyo de las empresas ante los problemas de morosidad.