Se reunieron en Luxemburgo para establecer una fecha orientativa con el objetivo de reducir el déficit publico. Teniendo en cuenta las situaciones específicas de cada estado miembro y el actual de la economía europea será a mas tardar para el 2011. Se necesita todavía de apoyos, pues una política contractiva de tipo fiscal sería contraproducente.
Por otro lado se pone enfasis a que la reforma fiscal debe ir a la par de las reformas estructurales teniendo en cuenta los desafíos futuros. Esto se materializará en una reducción del déficit de por lo menos el 0,5% del P.I.B. al año.
En Agosto el -0,8% y en Septiembre el -1%, el abaratamiento de los precios de los coches y algunos alimentos no han sido compensados por las tradicionales subidas de Septiembre. Los sectores afectados por la bajada de precios, son por tanto el de la alimentación y el transporte. Por situaciones coyunturales de los precios del petróleo, el IPC no ha tenido la estacionalidad típica de Septiembre. El petróleo es un input básico de la economía y ha abaratado vía costes los precios del transporte. Por otro lado, este efecto también se percibe en la alimentación, siguiendo la ley Petty-Clark, cualquier variación en el medio de explotación agrario se repercute vía precios. Al abaratarse el precio del transporte y haber caída de demanda, los productores y comerciantes han bajado y pueden bajar los precios de productos frescos.
Si analizamos el gráfico con la evolución de precios del I.N.E., encontramos que tiene una tendencia decreciente, esto no quiere decir, a primera vista, que la economía como este en decrecimiento y haya deflación estemos ante un índicio de estanflación. Atendiendo al indicador del I.P.C. subyacente del gráfico, no nos muestra tal relación de deflación. Aprovechamos para indicar que se trata de indicadores, que por su cálculo, son adelantados de la realidad.
¿Estamos volviendo hacía una economía de tipo Keynesiana?, en mi opinión pienso que no por tres razones: 1) el descenso de precios no es generalizado, 2) el control del gasto publico esta implementado institucionalmente, a esto hay que añadir la subida de impuestos, y en especial mención a la subida del I.V.A. (constituye un incremento generalizado de los precios) y 3) la inyección del dinero en el sistema esta centralizada, se aboga por un mayor control bancario, la liquidez del sistema aunque actualmente esta garantizada, no hay función intermediadora eficiente, el dinero no se presta con la consiguiente contención de la demanda agregada. Es cuestión de tiempo para que revierta la tendencia.
El ahorro es el 24,3% de la renta disponible, calculo elaborado por el INE para el tercer trimestre de 2009. Se augura tasas mas altas que en 1970. Esto indica una reducción de la propensión al consumo, al haber menos renta, la poca que hay, se destina en mayor porcentaje al ahorro.
Analizando el entorno económico, como principal preocupación de los españoles esta el desempleo. La tasa de paro actual se encuentra entorno al 20%, el incremento de los nuevos parados sumados a los que ya había indica la reducción de la renta disponible. Se vive un clima de precaución ante las posibles amenazas del desempleo y otros factores conyunturales, recuerda la reciente escalada del URIBOR principal índice hipotecario español y las insoportable cuotas que devengaron, gran parte de esa propensión al ahorro se debe a la experiencia pasada.
Las entidades financieras, encargadas de canalizar el ahorro haya donde se necesite financiar, encuentran salida, en parte, hacia la financiación del Gobierno. Las políticas fiscales contractivas en recesión, no tendrán el efecto recaudatorio deseado. Al aumentar la presión fiscal en base a una población sin renta, es contraproducente, el efecto multiplicador hará invertir el crecimiento real. Además, la subida del IVA es generalizada para el consumo, en el corto plazono va haber tensiones inflacionístas, la relación de Phillips en recesión funciona reduciendo los precios. Los bancos centrales están inyectando liquidez al sistema a tipos bajos.
Como corolario a todo lo expuesto, podemos decir que la economía pública no tiene suficientes recursos para pagar la financiación de la crisis, que la economía privada no puede afrontar de manera eficiente el pago de dicha deuda y que existe financiación para el pago de la deuda. La pregunta es: ¿quien paga el pato?.
Eric Maskin y su famosa contribución de la Teoría del Diseño de Mecanismos. Dicha teoría se vase en conseguir un fin en común a partir de intereses individuales de los agentes implicados. Administración y Agentes del Mercado quedan satisfechos y la economía funciona efeciente. Como claves para conseguirlo es un sistema de incentivos y toma de decisiones, de manera tal que cada parte implicada este deacuerdo con la decisión final.
Bajo este prisma, la economía no será eficiente si se suben los impuestos, habrá ineficiencia inherentes a la actuación pública y la asignación de recursos será inadecuada. Desde el punto de vista de España, seguimos en recesión, esto implica decrecimiento paro. Si la demanda cae, primeramente lo hará en lo propensión al consumo motivado por dos causas fundamentales: 1) Reducción en la renta disponible de las familias, al haber paro y presiones bajistas en los salarios y 2) la propensión al ahorro ha aumentado, la parte de la renta que se recibe se destina en mayor cantidad al ahorro, esta tendencia no cambiará a corto plazo.
Se percibe una falta de incentivos y decisiones en la que cada agente, persiguiendo su propio beneficio no llega a un fin común, el estado encargado de ajustarla para llegar al fin común no funciona porque los agentes del mercado no pueden aceptar el ajuste, el sistema económico no es eficiente.
El FMI ha publicado su informe trimestral “Perspectivas Económicas Mundiales”, en dicho documento se mejoran las previsiones de crecimiento del 2009 y 2010, concretamente seis décimas mas que el anterior cálculo.
En el informe se expresan las razones fundamentalmente en base a la teoría del bimotor del comercio internacional: el motor de la producción son los países asiáticos y el motor de la demanda es E.E.U.U. y los países Europeos.
Por el lado de los países productores, el empuje se debe al crecimiento de China e India. Esto es debido al marco institucional favorable, políticas monetarias y fiscales expansivas que ha contribuido al repunte de los mercados financieros y flujos financieros y al reajuste de inventarios.
Por el lado de los países consumidores hay dos zonas: E.E.U.U. y Europa. E.E.U.U. muestra signos de estabilización aunque el panorama se presenta incierto. Las intervenciones monetarias, fiscales y financieras han incrementado el déficit público, depreciado el dolar. Persisten la inflación y el desempleo.
Con respecto a Europa se prevé una recuperación lenta para el 2010. Francia y Alemanía presenta signos de crecimiento débil que tendrá efectos arrastre para el resto de las economías nacionales. El sistema bancario europeo tardará en recuperar plenamente su función intermediadora, las condiciones crediticias limitarán las inversiones privadas y el aumento del desempleo afectará al consumo.
Como corolario de lo expuesto anteriormente, existen serias dudas de recuperación mundial y del comercio internacional en general. Si los países consumidores no tienen demanda, no pueden absorver la producción de los países productores, el efecto recíproco no se dará, es decir el crecimiento mundial lo hará, si es que lo hace muy lentamente. Sin embargo, potenciales amenazas como las escalada del precio del petróleo, la gripe A, políticas proteccionistas y los déficit públicos que a largo plazo son inflacionístas, podrían frustrar el optimismo.
El Gobierno pretende reducir el Déficit Público mediante políticas enconómicas contractivas. Aprovechará para reasignar el Gasto Público de mas eficiente. Las estimaciones apuntan a una lenta recuperación de la economía y del empleo a partir del 2010.
La estrategia consistirá en aumentar los impuestos al mismo tiempo que se economiza el gasto.
Las variaciones en el Gasto Público propuestas serán reduciones en beneficios fiscales, políticas culturales, asuntos exteriores y vivienda y aumentos en industria y energía, prestaciones por desempleo, sanidad y educación. El aumento del gasto en infraestructuras, sanidad, educación, etc, es un clásico conocido por su efecto multiplicador en la economía.
El aumento de los ingresos vendrá dado por el aumento de impuestos tales como:
- Aumento del IVA para todas las modalidades excepto para el de productos básicos. Notese que implica aumento generalizado de los precios en dos puntos porcentuales para los productos normales y para productos afectados por el IVA reducido un 1%. Se ataja el problema en dos sitios, la deflación (IPCA = -1%) y aumento recaudatorio.
- Aumento del impuesto de las rentas de capital del 18% al 19% para los primeros 6.000 € y al 21% para el importe restante. Esta medida trae consigo un efecto llamada a productos financieros que no tributen el cambio de posición como por ejemplo los fondos de inversión. Por otro lado, genera expectivas a los agentes inversores, aprovechará a final de año para hacer líquidas las plusvalías que tributan todavía al 18%.
Finalmente, estas políticas restrictivas repercutirá en el grueso de la población y las clases medias. Una vez salida de la crisis, hay que pagar la financiación del Gasto Público de la crisis sacrificando en buena parte los consumos futuros del 2010. La pregunta es; ¿Nuestra economía esta preparada para ello?.
Las medidas por las cuales las autoridades económicas estimulan el crecimiento económico, es llevar a cabo políticas fiscales y monetarias expansivas con el objetivo de mitigar el ciclo bajista. En una economía en recesión, la idea Keynesiana de que el Estado juega un papel fundamental en ello, pues es capaz de incrementar la demanda vía efecto multiplicador de las reducciones fiscales y aumento del gasto público cuando la economía por si sola no puede.
Este tipo de medidas se han traducido y se están traduciendo en políticas fiscales y monetarias expansivas. El aumento del dinero en circulación del BCE y políticas fiscales nacionales de los Estados Comunitarios. Para España son los créditos privilegiados ICO, reduciones fiscales sectoriales, etc.
El control de la inflación es la labor del BCE, el pacto de estabilidad de precios de la únión monetaria tiene la misión principal del control de la inflación y seguidamente, la del crecimiento. Si la inflación se reduce, se tiene vía libre para bajar los tipos de interés.
Pero el incremento del gasto a supuesto un aumento del déficit público, este hecho produce inflación, es decir existe un déficit sostenible que depende del: tipo de interés nacional, tipo de interés exterior, renta nacional, renta exterior, tipo de cambio nacional, tipo de cambio exterior, inflación nacional e inflación exterior. Es decir, el gasto es sostenible en tanto en cuanto, ese déficit es financiable, lo es términos de coste reales. La inflación, en el largo plazo, abarata el precio de la devolución de la financiación del déficit.
Si el exceso de déficit se puede financiar con aumento de ingresos de Estado mediante incrementos fiscales, este lo hará ajustando los desequilibrios. El estado augura una subida del IVA que es una escalada de precios generalizada e inflación y un paquete de medidas fiscales que sufraga por ambas vías.
El Gobierno va desvelando adelantos en materia presupuestaria para el 2010. Ayer se informó a las confederaciones de CEOE y Cepyme de que para el próximo año se piensa reducir más del 50% las ayudas a las empresas en los diversos sectores para hacer frente a la crisis. Bien a través de las líneas de financiación del Instituto de Crédito Oficial, las medidas fiscales o en subvenciones de las cotizaciones sociales.
Díaz Ferrán presidente del CEOE ratificó también que el Gobierno subirá el próximo año el IVA y los impuestos a las rentas del capital. Por el contrario, Díaz Ferrán y Bárcenas defendieron la rebaja del Impuesto sobre Sociedades “a todas las empresas”, primando especialmente a aquellas que opten por la reinversión de los beneficios para crear actividad y empleo.
La crisis está cambiando las relaciones entre clientes y proveedores y hace que las empresas tarden cada vez más en pagarse entre ellas. Según los datos que maneja la firma Corfisa Financial, los plazos de pago entre las empresas se han incrementado un 24% en los dos últimos años.
Algunos sectores presentan datos más llamativos. En el inmobiliario el aumento ha sido de casi el 50%, al pasar de 103 a 154 días. También en construcción el incremento ha sido muy notable, un 40%, de 101 a 142 días entre la emisión y el vencimiento de estos documentos. El plazo es especialmente largo en el sector de la agricultura y la ganadería. El tiempo de espera que tiene un agricultor o un ganadero para cobra se cuenta por meses, concretamente ha llegado a alcanzar los 258 días, casi tres trimestres. Otros, en cambio, han reducido la media de los vencimiento, como el de cerámica y ladrillo, que han bajado un 7%, desde 84 hasta 78 días.
Para Javier Rodríguez, Consejero Delegado de Corfisa Financial “la emisión de pagarés y su fecha de vencimiento es un diagnóstico de la situación económica de un país y de un sector. Hay sectores que tradicionalmente trabajan con pagarés a 90 días, pero cuando los pagarés alargan su tiempo, implica que la empresa quiere demorar sus pagos, porque tiene problemas.
Posiblemente sus problemas no los haya generado dicha empresa, sino sus propios clientes que también se demoran en sus pagos, así que es una cadena. Desde CORFISA hemos visto cómo desde enero de 2007 ha ido fluctuando la media, sin embargo a estas alturas del año, hemos confirmado cómo las fechas de vencimientos de pagarés han alcanzado un tiempo máximo histórico” “Además -continúa Rodríguez- hay que añadir la drástica reducción de la financiación bancaria que impide a algunas empresas hacer frente a sus pagos con la celeridad que ellos querrían”.
Se trata de la postura del presidente de los Inspectores Fiscales del Estado, Francisco de la Torre, portavoz del cuerpo que representa al 90% de los profesionales: “Toda subida fiscal genera un incremento del fraude”, añade, “pero ésta, que puede repercutir sobre un impuesto como el IVA, difícil de controlar, por un importe que supera los 15.000 millones, y que ha sido preparada sin las reformas necesarias y con total improvisación, mucho más”.