El Gobierno pretende reducir el Déficit Público mediante políticas enconómicas contractivas. Aprovechará para reasignar el Gasto Público de mas eficiente. Las estimaciones apuntan a una lenta recuperación de la economía y del empleo a partir del 2010.
La estrategia consistirá en aumentar los impuestos al mismo tiempo que se economiza el gasto.
Las variaciones en el Gasto Público propuestas serán reduciones en beneficios fiscales, políticas culturales, asuntos exteriores y vivienda y aumentos en industria y energía, prestaciones por desempleo, sanidad y educación. El aumento del gasto en infraestructuras, sanidad, educación, etc, es un clásico conocido por su efecto multiplicador en la economía.
El aumento de los ingresos vendrá dado por el aumento de impuestos tales como:
- Aumento del IVA para todas las modalidades excepto para el de productos básicos. Notese que implica aumento generalizado de los precios en dos puntos porcentuales para los productos normales y para productos afectados por el IVA reducido un 1%. Se ataja el problema en dos sitios, la deflación (IPCA = -1%) y aumento recaudatorio.
- Aumento del impuesto de las rentas de capital del 18% al 19% para los primeros 6.000 € y al 21% para el importe restante. Esta medida trae consigo un efecto llamada a productos financieros que no tributen el cambio de posición como por ejemplo los fondos de inversión. Por otro lado, genera expectivas a los agentes inversores, aprovechará a final de año para hacer líquidas las plusvalías que tributan todavía al 18%.
Finalmente, estas políticas restrictivas repercutirá en el grueso de la población y las clases medias. Una vez salida de la crisis, hay que pagar la financiación del Gasto Público de la crisis sacrificando en buena parte los consumos futuros del 2010. La pregunta es; ¿Nuestra economía esta preparada para ello?.
Las medidas por las cuales las autoridades económicas estimulan el crecimiento económico, es llevar a cabo políticas fiscales y monetarias expansivas con el objetivo de mitigar el ciclo bajista. En una economía en recesión, la idea Keynesiana de que el Estado juega un papel fundamental en ello, pues es capaz de incrementar la demanda vía efecto multiplicador de las reducciones fiscales y aumento del gasto público cuando la economía por si sola no puede.
Este tipo de medidas se han traducido y se están traduciendo en políticas fiscales y monetarias expansivas. El aumento del dinero en circulación del BCE y políticas fiscales nacionales de los Estados Comunitarios. Para España son los créditos privilegiados ICO, reduciones fiscales sectoriales, etc.
El control de la inflación es la labor del BCE, el pacto de estabilidad de precios de la únión monetaria tiene la misión principal del control de la inflación y seguidamente, la del crecimiento. Si la inflación se reduce, se tiene vía libre para bajar los tipos de interés.
Pero el incremento del gasto a supuesto un aumento del déficit público, este hecho produce inflación, es decir existe un déficit sostenible que depende del: tipo de interés nacional, tipo de interés exterior, renta nacional, renta exterior, tipo de cambio nacional, tipo de cambio exterior, inflación nacional e inflación exterior. Es decir, el gasto es sostenible en tanto en cuanto, ese déficit es financiable, lo es términos de coste reales. La inflación, en el largo plazo, abarata el precio de la devolución de la financiación del déficit.
Si el exceso de déficit se puede financiar con aumento de ingresos de Estado mediante incrementos fiscales, este lo hará ajustando los desequilibrios. El estado augura una subida del IVA que es una escalada de precios generalizada e inflación y un paquete de medidas fiscales que sufraga por ambas vías.
El Gobierno va desvelando adelantos en materia presupuestaria para el 2010. Ayer se informó a las confederaciones de CEOE y Cepyme de que para el próximo año se piensa reducir más del 50% las ayudas a las empresas en los diversos sectores para hacer frente a la crisis. Bien a través de las líneas de financiación del Instituto de Crédito Oficial, las medidas fiscales o en subvenciones de las cotizaciones sociales.
Díaz Ferrán presidente del CEOE ratificó también que el Gobierno subirá el próximo año el IVA y los impuestos a las rentas del capital. Por el contrario, Díaz Ferrán y Bárcenas defendieron la rebaja del Impuesto sobre Sociedades “a todas las empresas”, primando especialmente a aquellas que opten por la reinversión de los beneficios para crear actividad y empleo.
La crisis está cambiando las relaciones entre clientes y proveedores y hace que las empresas tarden cada vez más en pagarse entre ellas. Según los datos que maneja la firma Corfisa Financial, los plazos de pago entre las empresas se han incrementado un 24% en los dos últimos años.
Algunos sectores presentan datos más llamativos. En el inmobiliario el aumento ha sido de casi el 50%, al pasar de 103 a 154 días. También en construcción el incremento ha sido muy notable, un 40%, de 101 a 142 días entre la emisión y el vencimiento de estos documentos. El plazo es especialmente largo en el sector de la agricultura y la ganadería. El tiempo de espera que tiene un agricultor o un ganadero para cobra se cuenta por meses, concretamente ha llegado a alcanzar los 258 días, casi tres trimestres. Otros, en cambio, han reducido la media de los vencimiento, como el de cerámica y ladrillo, que han bajado un 7%, desde 84 hasta 78 días.
Para Javier Rodríguez, Consejero Delegado de Corfisa Financial “la emisión de pagarés y su fecha de vencimiento es un diagnóstico de la situación económica de un país y de un sector. Hay sectores que tradicionalmente trabajan con pagarés a 90 días, pero cuando los pagarés alargan su tiempo, implica que la empresa quiere demorar sus pagos, porque tiene problemas.
Posiblemente sus problemas no los haya generado dicha empresa, sino sus propios clientes que también se demoran en sus pagos, así que es una cadena. Desde CORFISA hemos visto cómo desde enero de 2007 ha ido fluctuando la media, sin embargo a estas alturas del año, hemos confirmado cómo las fechas de vencimientos de pagarés han alcanzado un tiempo máximo histórico” “Además -continúa Rodríguez- hay que añadir la drástica reducción de la financiación bancaria que impide a algunas empresas hacer frente a sus pagos con la celeridad que ellos querrían”.
Se trata de la postura del presidente de los Inspectores Fiscales del Estado, Francisco de la Torre, portavoz del cuerpo que representa al 90% de los profesionales: “Toda subida fiscal genera un incremento del fraude”, añade, “pero ésta, que puede repercutir sobre un impuesto como el IVA, difícil de controlar, por un importe que supera los 15.000 millones, y que ha sido preparada sin las reformas necesarias y con total improvisación, mucho más”.
El presidente del Gobierno prepara la mayor subida fiscal de la historia. José Luis Rodríguez Zapatero anunció ayer en el Congreso que los Presupuestos de 2010 contemplan un aumento de impuestos equivalente al 1,5% del PIB, un esfuerzo adicional de más 16.000 millones de euros.
El aumento de la recaudación que prevé el Gobierno sería el mayor de la historia reciente, según aseguran los expertos.
Si no quiere enfrentarse a duras sanciones de La Comisión Europea, España tendrá que reducir el agujero de sus cuentas públicas por debajo del 3% del PIB en 2012 (superará el 10% este año).
Zapatero también esbozó cuáles son los márgenes para reducir el gasto público en la Administración. Reducirá de media un 6% los gastos corrientes de los ministerios, que contendrá las retribuciones de los empleados públicos y que apostará por “la restricción radical de la oferta pública de empleo”.
El desempleo subió en julio hasta alcanzar el 9,5% de la población activa de los países del euro y el 9% en el conjunto de la UE. España sigue siendo el Estado miembro con más desempleo, con una tasa del mas del doble de la media europea: el 18,5% de sus trabajadores activos ya están desempleados, frente al 18,2% registrado en junio.
Tras el Debate del Estado de la Nación del pasado 12 de mayo, la documentación oficial del Gobierno indicaba que se iba a “suprimir la desgravación por hipoteca a las rentas más altas”, haciendo referencia a unos ingresos anuales a partir de 24.000 euros.Si el Gobierno se mantuviera fiel a este criterio que ya ha utilizado, la subida de impuestos afectaría a 5,36 millones de contribuyentes, con los datos de la Memoria de la Administración Tributaria 2007. A ellos habría que añadir a los afectados por la previsible supresión del cheque de 400 euros.
La búsqueda de liquidez impulsa a las empresas a negociar con la banca nuevas condiciones en los pagos de la deuda. Las compañías cotizadas han refinanciado 18.413 millones de euros en lo que va de año, lo que supone un incremento del 83% en relación a las operaciones realizadas en el mismo periodo del ejercicio anterior.