El Tesoro contrata a seis bancos, entre los que se encuentran BBVA, Santander y Caja Madrid, para una macroemisión de entre 5.000 y 6.000 millones de euros . El importe captado con esta nueva emisión se destinará a financiar el espectacular incremento del gasto público, así como los paquetes de estímulo fiscal que se están aplicando para combatir la recesión.