La reforma del sistema financiero y la nueva normativa que conllevará preocupan o cuanto menos ocupan a la banca española.
El director general de La Caixa, Juan María Nin, y el presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato, advirtieron ayer de que un excesivo endurecimiento de la regulación del sector podría restringir aún más la concesión de crédito y actuar de lastre para la recuperación de la economía española.
El Comité de Supervisores bancarios de Basilea presentó en diciembre una propuesta de reforma para incrementar la resistencia de la banca. “Tenemos un panorama económico y regulatorio de una exigencia elevada como nunca se ha dado en la historia”, apuntó Nin, durante su intervención en el XVII Encuentro del Sector Financiero, organizado por Deloitte y Sociedad de Tasación.
El director general de La Caixa fue incluso más allá y cifró el coste que tendría para la banca española la implantación del proyecto sometido a consulta: 48.000 millones en capital y 300.000 millones en necesidades de liquidez.
“Ojo con los cambios”
“Tenemos un doble problema de capital y liquidez. Todo lo que tenemos sobre la mesa determinará la recuperación”, apuntó el directivo, que también destacó que los indicadores adelantados parecen dibujar una tímida mejora de la economía española. “Ralentizaría el crédito, los procesos de internacionalización de las entidades, el negocio de banca-seguros y las inversiones industriales. Ojo con los cambios”, advirtió.
El director general de La Caixa apeló, además, a adoptar una “estrategia nacional”, que tenga en cuenta las peculiaridades del sistema financiero español y el “factor tiempo”. No todas las economías están en la misma fase de recuperación y por tanto, cuentan con las mismas capacidades para generar capital.
Nin señaló que las modificaciones regulatorias van a aumentar todavía más la “presión” sobre la banca española, que en 2010 y 2011 tendrá que afrontar ejercicios “muy complejos”. En parte por la lucha por el pasivo, que acabará encareciendo los préstamos: “Si hay guerra hay guerra, pero los intereses hay que pagarlos con los ingresos de la cartera de créditos”.
El director general de La Caixa, Juan María Nin
La importancia del “timing” de la nueva regulación también fue subrayada por Rato, que dijo que la propuesta de Basilea III tiene un calendario “muy rápido”. Y si finalmente se fija un mínimo regulatorio para el core capital (capital y reservas) en el 8%, la banca europea necesitaría entre 80.000 y 150.000 millones de capital para alcanzar el listón. “Augura mucha presión. Los nuevos requisitos en el actual entorno pueden afectar al crédito. Es un riesgo muy serio que los gobernantes tienen que considerar”, dijo. “Si el sistema financiero no se recupera, el potencial de la economía española será menor”, incidió.
Las cajas y el capital
Rato también aludió a cómo afrontan las cajas este nuevo entorno “en el que el capital es el rey”. “Se debe redefinir la capacidad para tener acceso a los recursos propios. Una nueva realidad requiere nuevas reglas”, recalcó. “Hay que ver cómo vamos a responder a un exigencia de core capital del 8%. Necesitamos instrumentos para acercarnos a ello”, explicó.
El presidente de Caja Madrid subrayó, en cualquier caso, que las fórmulas para adaptarse al nuevo escenario normativo pueden ser distintas. “No todos tenemos que llevar el mismo traje”, aseguró Rato, que indicó que el modelo de banca regional mutual en España tiene que continuar. El responsable de la entidad madrileña también detalló que mira con interés las medidas que van a adoptar las autoridades en cuanto a los instrumentos de capital de las cajas. Confía en que trabajen con Ceca, la patronal del sector, en la dirección adecuada.
Reestructuración
Rodrigo Rato ve tres fases en la reestructuración de las cajas de ahorros. En 2010, la reconversión se producirá por la actuación del Frob (fondo para la banca) y la constitución de SIP (fusiones frías). En una segunda fase, serán los “malos resultados” los que impulsen el proceso. En la tercera, serán clave los efectos sobre la competencia y el crédito.
No más de 20 cajas
El presidente de Caja Madrid pronosticó que el número final de cajas podría reducirse de los 45 actuales a 20 grupos. “No estamos muy distantes”, comentó Rato, considerando las entidades que han dado pasos en este sentido. “Los de fuera siempre tienen más prisa que los de dentro”, afirmó. La capacidad de todo el sector se reducirá un 30%.
Liquidez del BCE
Bancos y cajas apelaron más a las subastas de liquidez del BCE en marzo. Captaron 81.881 millones, un 7,35% más que el mes anterior, según datos del Banco de España. Se trata del mayor incremento intermensual desde enero de 2009. Esta tendencia difiere de la mostrada por la banca de la eurozona en su conjunto, donde se redujo un 2.32%.
Fuente: expansion.com