La evolución en el gasto real de los españoles no coincide con la cesta de la compra que usa el I.N.E. para calcular las tasas de inflación. El gasto en bebidas y alimentación envasada creció un 5,9% en valor en el 2008, las compras en el sector textil descendieron un 0,9% el pasado año, los carburantes de vehículos de uso particular se han contraído un 0,7%, según el anuario de consumo de Nielsen.
La cesta de la compra del I.N.E. no refleja esta evolución. El consumo de alimentos sube, pero no su peso en estadísticas oficiales a la hora de calcular el dato del I.P.C., en la última revisión de las ponderaciones, pese a suponer un 20% global a representar solo un 18%.