Es el denominado “Tratado de Referma” que fué redactado después del fracaso de la Constitución Europea, que comenzó a fraguarse en 2002 y rechazada en referéndum por franceses y holandeses en 2005 abriendo una seria crisis institucional.
El nuevo texto modifica los anteriores Tratados de la U.E. y la C.E. pero no los sustituye. Entre las novedades figura la creación del presidente del Consejo Europeo que lo ocupar el belga Herman Van Rompuy, y un Alto Representante de la U.E. para la Política Exterior y la Seguridad Común que será también vicepresidente de la Comisión Europea, cargo que tendrá la británica Catherine Ashton.
Además la nueva Alta Representante tendrá apoyo de nuevo Servicio Exterior dotado de 50.000 millones de euros y 5.000 funcionarios y que, a largo plazo, quiere rivalizar en importancia con el servicio diplomático norteamericano.