Se reunieron en Luxemburgo para establecer una fecha orientativa con el objetivo de reducir el déficit publico. Teniendo en cuenta las situaciones específicas de cada estado miembro y el actual de la economía europea será a mas tardar para el 2011. Se necesita todavía de apoyos, pues una política contractiva de tipo fiscal sería contraproducente.
Por otro lado se pone enfasis a que la reforma fiscal debe ir a la par de las reformas estructurales teniendo en cuenta los desafíos futuros. Esto se materializará en una reducción del déficit de por lo menos el 0,5% del P.I.B. al año.