Christian Noyer, gobernador del Banco de Francia y consejero del BCE, apunta que desde abril los indicadores muestran que la situación económica ha mejorado, y que podría estabilizarse a finales de este año. Pero también ha advertido que los bancos centrales deben estar vigilantes para absorber el exceso de liquidez. El objetivo del BCE sigue siendo el de continuar con una política monetaria que favorezca el crecimiento sin descuidar la inflación.