El ahorro es el 24,3% de la renta disponible, calculo elaborado por el INE para el tercer trimestre de 2009. Se augura tasas mas altas que en 1970. Esto indica una reducción de la propensión al consumo, al haber menos renta, la poca que hay, se destina en mayor porcentaje al ahorro.
Analizando el entorno económico, como principal preocupación de los españoles esta el desempleo. La tasa de paro actual se encuentra entorno al 20%, el incremento de los nuevos parados sumados a los que ya había indica la reducción de la renta disponible. Se vive un clima de precaución ante las posibles amenazas del desempleo y otros factores conyunturales, recuerda la reciente escalada del URIBOR principal índice hipotecario español y las insoportable cuotas que devengaron, gran parte de esa propensión al ahorro se debe a la experiencia pasada.
Las entidades financieras, encargadas de canalizar el ahorro haya donde se necesite financiar, encuentran salida, en parte, hacia la financiación del Gobierno. Las políticas fiscales contractivas en recesión, no tendrán el efecto recaudatorio deseado. Al aumentar la presión fiscal en base a una población sin renta, es contraproducente, el efecto multiplicador hará invertir el crecimiento real. Además, la subida del IVA es generalizada para el consumo, en el corto plazono va haber tensiones inflacionístas, la relación de Phillips en recesión funciona reduciendo los precios. Los bancos centrales están inyectando liquidez al sistema a tipos bajos.
Como corolario a todo lo expuesto, podemos decir que la economía pública no tiene suficientes recursos para pagar la financiación de la crisis, que la economía privada no puede afrontar de manera eficiente el pago de dicha deuda y que existe financiación para el pago de la deuda. La pregunta es: ¿quien paga el pato?.